16 ene. 2014




"Supongo que en algún punto tendría que empezar a encontrar los pedacitos que perdí algún día vaya a saber donde (aunque ahora lo puedo ver más claro)... pero empiezo a entender que esos pedacitos que algún día perdí fueron los más duros que tuve que vivir de los cuáles hoy en día los llevo en lo más profundo de mi ser. 
Empiezo a ver con claridad que a veces es más fácil mentirse a uno mismo que afrontar la realidad, nos podemos equivocar y eso es parte de nuestro aprendizaje, y tengo que empezar a aceptar que soy más sensible de lo que mi aspecto dice, si... parezco ruda al principio, pero en el fondo sigo siendo esa persona que siempre fui, y aunque a veces o siempre me cueste expresar lo que siento esto es lo que soy, y no me arrepiento de ser lo que soy hoy en día. 
¿Me arrepiento de todos mis errores? A veces si, pero pensándolo en frio, no para nada, esos errores me permiten tomar mayores determinaciones y guiarme por alguien que no me falló nunca mi corazón. 
Pero hay momentos en los que nada alcanza, ni una sola palabra podría curar esas cicatrices, y empiezo a entender que hay cosas con las que tengo que llegar al límite porque el tiempo no se recupera"













1 comentario:

  1. Soy de las personas que piensan que esos abrazos inspiran, motivan, dan fuerzas, nos hacen sentir seguras, ofrecen un refugio, aportan las ganas suficiente para volver a encontrarnos... pero al final los únicos capaces de unir esas piezas somos nosotros. Reconstruirnos es algo que nos toca hacer a nosotros, con ayuda por supuesto, pero por nosotros mismos.

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