25 jun. 2010

Su historia...


James tenía 18 años cuándo conoció a la persona de su vida. Mia, apenas había cumplido sus 16 años.
Iban a la misma secundaria. Y sin mucho tiempo, supieron que eran el uno para el otro. 
James, tenía el sueño de ser policia de la Fuerza Armada, reconocía los peligros que ese trabajo implicaba, y también sabía que cada separación forzada para ellos dos significaría una agonía para Mia.
Había llegado el tiempo de que su sueño se cumpliera. Sentía un gran orgulloso al representar a su país,al amar, y ser amado.
Mia con lágrimas en los ojos. Recordó lo que tanto amó, y amará.


El 10 de marzo de 2005 empezé las clases en mi primer año de la secundaria, sin ganas caminé hasta la parada del colectivo, llegué hasta la escuela, y en la entrada de la misma, había un chico parado en la entrada por su aspecto sabía que estaría en el último año de la secundaria. Y lo único que se me cruzó por la cabeza, fue... Que bueno que ya termina, quisiera estar en su lugar, pero lamentablemente me falta mucho camino por recorrer...Lo miré porque sus ojos delataban un pizca de amor [...]
Hasta el día de hoy no puedo entender como... me fuí a caer en frente de él, tiernamente me preguntó si me encontraba bien, me tomó de las manos, y me dijo... Que bueno que te caistes... No me mal interpretes, es que... al verte venir para acá, no sabía que decir... No nos conocemos, y ya me llamas la atención. Me llamo James. ¿Vos cómo te llamas? No entendía absolutamente nada, y a pesar de que lo único que pensaba era el dolor de mis rodillas, le dije mi nombre.
Mia, me llamo mia. Un gusto James, y gracias por ayudarme. 
Siento que todo esto que estoy escribiendo lo vivo nuevamente en estos momentos, y veo su mirada inocente frente a mis ojos.
Los días fueron avanzando, nos veíamos con frecuencia, nos escribiamos con frecuencia, y aunque no ibamos al mismo salón de clases, lo extrañaba mucho a cada segundo.
Nunca me hubiese imaginado que todo lo que esperaba lo encontraría en él. Y mucho menos, que todo lo que soñamos se haya hecho realidad...
Luego de dos hermosos meses, doblé en la esquina de la escuela, y lo ví parado... Mirando en dirección hacia mí, cuándo me vió... caminó lentamente hacia mí, y sin decir ni una sola palabra me besó como nadie me había besado en la vida. Y supo en ese momento, que era el amor de mi vida.
Ese mismo día, el 10 de mayo, me propuso ser su novia. Llorando le dije, que lo más feliz que me haría es ser su novia. 
Después de 4 años de noviazgo nos fuimos a vivir los dos juntos, él ya estaba con la idea de cumplir su sueño, y formar parte de las Fuerzas Armadas, aunque yo le dije millones de veces que no quería que lo haga. Sabía que no le podía prohibir algo tan hermoso como él mismo lo describía.
Logró lo que más quería, y aunque sabía que cada destino que tenía sería una agonía cosntante hasta que lo viera de nuevo caminando hacia nuestra casa, no podía describirle lo que sentía cada vez que tenía que cumplir con alguna misión. 
Los dos nos propusimos tener nuestro primer hijo. Pero por circunstancias de la vida. No podía quedar embarazada.
Ya mis lágrimas forman rendondeles en este papel blanco, porque sé que... el último día que lo ví vivo, le dije cuánto lo amaba, cuánto deseaba que fuese padre, y por sobre todo... Le dije lo mucho que significaba para mí, le agradecí enormemente por hacerme tan feliz, y por cada día juntos. Y por la forma especial en que me amaba.
Siempre lo hacia, porque realmente no sabía con exactitud si regresaría con vida. 
La noticia de su muerte fue un golpe muy duro para mí, fue una etapa que no puedo quitar de mi mente, no salía de mi casa, y cada paso que daba me recordaba a él. No quería saber nada de nadie, yo misma me la pasaba descompuesta.
Después de dos meses, mi mamá me convenció de que vaya a un médico para hacerme un chequeo general porque realmente me sentía muy mal. 
El médico me recibió con los resultados de los chequeos, y me dijo.
Felicitaciones... Vas a ser mamá. 
Cuándo escuché esas palabras, instantaneamente no pude parar de llorar, sentía una mezcla de sentimientos, por una parte iba a cumplir nuestro sueño, y por otra James, no lo vería crecer...
Estoy sentada al costado de nuestra cama, Isaias, nuestro hijo duerme. 
Mi papel, y mi bolígrafo en el escritorio, observo como duerme y cada vez que lo miro lo veo a él, es identico a vos... 
Y aunque no soporte el dolor de tu partida. 
Tengo a nuestro hijo, sé que algún día los dos estaremos con vos. Pero por ahora sé que esto es lo que me queda de vos... No te podés dar una idea lo feliz que me hizo ser mamá, poder verlo crecer, y por sobre todo... Gracias por amarme cada día de tu vida.


17 comentarios:

  1. Como alivia... sentir que un bebé está durmiendo, verdad?


    Saludos y un abrazo enorme.

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  2. Te espera una cosa en mi blog http://fer-jenn.blogspot.com/

    como siempre me encanta lo q escribes!^^
    ~un bss!

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  3. no puedo dejar de imaginar ese preciso momento enque el doctor le decia felicidades, vas a ser mama.
    Me gusto mucho, y que manera de escribirlo, en algun momento del texto pense inclisuve que me estabas contando tu hisotira, porque te salio muy natural.
    Me encanto.

    Un saludo enorme desde la lejania.

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  4. Pense en cuantas historias como esas he escuchado...
    Ponerse en se lugar, definitivamente es imposible, porque el dolor que debe sentirse, solo sera entendido por quienes lo transitan.
    La historia es tan real que llega muy adentro cada palabra que la cuenta.
    Tambien me acorde de una pelicula que vi, que me puso medio triste porque trataba un tema muy parecido...

    Besos Mar, y feliz finde!

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  5. tiene que ser triste una pérdida así, aunque son hermosos recuerdos también :)
    muy buen fin de semana :)

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  6. holas Marina..q buenas fotos elegiste para esta entrada...sabes lei sin parar me atrapaste con tus palabras...me encanto fue muy real tenia algo de cine...me gusto demaciado...
    un abrazo cuidate!!
    David.V.

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  7. Las fotos son realmente impactantes!

    Me encanta.

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  8. o.O
    sin duda el texto es perfecto
    me encanta! precioso =)

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  9. Que guay... como siempre te digo, tus entradas hacen reflexionar :)
    Por cierto, no te preocupes por lo del premio, tu solo disfrutalo ;)
    Besitos!

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  10. ¡Qué bonito!
    Me gusta hasta la foto :)

    Un besito color púrpura


    * Javier es un amor total con ella.

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  11. No pude evitar el precipitarse de una lágrima.
    Creo que de algún modo, ese niño salvó su vida, impidió que se llenase de vacío y de una suprema tristeza que la cegara por la muerte de su amado, cuando entendió la manera tan especial que tenía de amarla, cuando hubo perdido a esa persona..

    Debe ser hermoso ver crecer a una persona que está aqui gracias a ti y a alguien tan especial como James para ella. Debe ser increíble!
    Lo malo de esta historia, es que es muy real. A veces los deseos se interponen en el camino de otras cosas, y me entristeció que James no hubiese podido ver crecer a Isaías, su sueño.

    Muy bonito Marina ^^, gracias por tus palabras

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  12. Es increible omo tu texto me llego al corazòn. Tener un hijo, es lo mas hermoso que a una mujer le puede pasar, y que hermoso recuerdo dejo Diosito, se llevo a tú amor, pero te dejó su recuerdo viviente. Simplemente me encantó. (:*

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  13. Porquè la vida no puede ser perfecta? Porque james no pudo seguir viviendo y asi poder conocer a su hijo Isaias, caminar de la mano de Mia y vivir maravillosos momentos como familia?
    La verdad muy bonita la historia, me encanto tu escrito, incluso derrame algunas lagrimas.. pero la verdad me gusto mucho(:
    1Abrazo (:

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  14. Qué bonito, al menos tiene a su niño, que la a a hacer realmente feliz ;)

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  15. Qué encanto de historia, es preciosa...

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  16. Pero que historia más hermosa...
    me sentí identificada con ella ya que mi padre era de las fuerzas armada (marino) y bueno ... pasaba viajando y bueno, me conoció al tercer mes de haber nacido, pero a pesar de todo siempre supe que estaba conmigo siempre. Eso es lo que realmente importa.
    Muchos saludos!

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