
Llantos olvidados, palabras olvidadas.
Ella está continuamente sola como siempre lo ha estado.
Llora por las noches creyendo que andie la escucha,
creyendo que todo lo olvidará algún día.
Escribe constantemente, porque libera su alma en simples palabras desconocidos para muchos.
Y aún así, no logra calmar su dolor,
no logra olvidar todos esos recuerdos que la matan día a día.
Necesita encontrar la felicidad, aquella que nunca ha conocido...
Y volver a ver sus ojos, para no olvidarlos.
Un relato que sólo una persona conoce...
¿Estaré hablando de mi misma?