Imagen: by_Heazlo
Los ojos oscuros de ella han quebrasjado la humildad de sus ojos.
Y a pesar de que los dos no pueden dejar de mirarse. Todo lo han dicho. (Mediante sus miradas, tiernas e inquietantes).
La locura de sus palabras terminó por alejarlo de él, y aunque ella nunca supo COMO demostrarle su amor.
Él, optó por dejar de hablarte. Y aunque una mirada según ella, propició la pronta recuperación de su corazón en agonía.
Se equivocó. Él sólo era un sueño bonito, aunque nunca sabrá cuáles fueron sus razones. Hoy... sabe que nunca lo quiso.
Tomó su cartera, y salió rápidamente hasta la puerta de la clínica con lágrimas en los ojos, su andar era desequilibrante, podría caerse en cualquier momento.
La mirada de los demás en ella, surtió efecto, y no pudo contener sus lágrimas.
Anteriormente todos le decían que sea lo más fuerte posible, tenía que aguantar... Y no llorar.
Agachó la cabeza y en un minuto de desesperación creyó que nadie la estaría observando.
¿Cómo puede la vida ser tan cruel?
¿Cómo puede quitarme la respiración de esta manera?
¿Cómo me aguanté al no llorar frente a ella?
¿Cómo me voy a explicar que todo tiene un FIN?
Corrió por los pasillos, y supo en ese momento que todo los recuerdos que en ese momento se reusaban a compartir momentos de felicidad de habían borrado de su memoria. Y sólo quedaban aquellos que la estaban condenando en vida.
3 años años después...
Miró lentamente hacia el pasado con una cierta melancolía que conoce y que DOMINA, sabe que todo lo que pasó la ha fortalecido, que la ha ayudado a ser un poco más optimista, y aunque algunas veces por la noche se despierte en medio de un mar de lágrimas sabe que no siente todo ese dolor acumulado en medio de su pecho.
Sus recuerdos son más firmes.
Cuándo apenas empezó a caminar cada regalo era de ella, cada sonrisa motivada por el cariño exquisito de sus labios, y sus abrazos.
Sabía que cada recuerdo que se mantuvo oculto de sus lágrimas de alegría, volverían a ella, sólo era cuestión de tiempo. Tanto pasajero como voluntario.
Momentos como los nuestros no pudieron ser borrados de su mente, y aunque continuamente se lo repetía sabía que regresarían, y así fue.
Cada sonrisa, cada motivo para continuar...
Fue simplemente ella. Ella que con su paciencia, y sus sonrisas fue la que ayudó a sofisticar un recuerdo en un momento insuperable.
Quién me enseñó a comprender el porqué de su partida.
Y aunque con lágrimas en los ojos recuerde la última vez que hablamos, sé que estás continuamente conmigo.
Cierro mis ojos solo por un momento y vuelvo a tener esa sonrisa que se dibuja fácilmente en mi rostro.
Y vuelvo a verte como siempre, viniendo hacia mí, con todo tu amor...
