Imagen: by_VexingArt
Un pequeño retazo de amargura tocó su corazón en medio de aquellos recuerdos que le quitan sólo malos momentos, sólo momentos que no puede ni debe olvidar...
Sufre en el silencio exquisito de la nada misma,
sufre cada vez que su cuerpo recibe una marca más,
sufre cada vez que todo se desmorona. Y siente que no puede hacer nada...
Sufre llorar en silencio creyendo que todo lo que pasó, no es más que un sueño.
Tomó todos sus recuerdos, tomó la llave de su casa, y se fue... (Sabía lo que tenía que hacer).
Lo extrañaba, pero a la vez lo odiaba, tanto que no podía creer todo lo que había hecho.
Mentir de esa manera, hacerse el inocente, y por sobre todo disfrutar de su juego. Ese que planeó desde un comienzo, y siguió hasta el último minuto.
Mentir para disfrutar del dolor del otro... ¿Trágico? ¿Inocente? ¿Crédulo? ¿Cobarde?
Una carta escondida en su cuaderno (aún cerrada).
Me gustaría que sepas porque hice lo que hice, no sé si estas palabras algún día las leerás, pero hice el intento. No sé si la persona a la que le entregué en manos estas palabras te la dará, pero acá va algo de lo que nunca pude decir.
Sé que hace dos años nos conocimos, yo era una persona realmente diferente tenía graves problemas con la libertad, y sé que he cambiado, pero no lo suficiente.
Voy a ser completamente sincero con vos, porque siempre lo he sido, no en su mayor medida pero lo he sido.
Yo te quiero, pero no sé si de la misma manera en que vos me querés. Cuándo te miraba a los ojos, notaba que tu amor... era real, pero el mio no. No sé, quizás me había acostumbrado a verte a cada instante, y a escuchar metal como siempre lo hicimos...
Pero cuándo te enteraste de la verdad, acepto que no me interesó pensar en ningún momento lo que te pasaba en ese momento, soy egoísta, y por sobre todo, una mala persona...
Jugué de la peor manera con vos, y por más que haya resultado esto... Sé que algún día, podrás perdonarme, pero nunca vuelvas a confiar en alguna palabra mía. Sé que cometo muchos errores, y uno de ellos es este...
Rompió la carta en mil pedazos y con lágrimas en los ojos. Supo que no volvería a creer en el amor.
