Pero no encuentro esa "palabra".
Soy demasiado impulsiva como para no decir algo que no sienta, a pesar de los resultados.
¿Qué lamentoso no?
¿Por qué tuve que decir que me parecía lindo? No sé que pensé en ese momento, pero lo peor es lo que viene.
Lo dije para darle celos, lo provoqué, se enojó, se sintió lastimado, engañado, y la verdad. NO ME IMPORTÓ.
¿Por qué me tendría que importar lo que sentía cuándo me había enterado que era casado?
Me seguía para todos lados, me lo encontraba en cada esquina de la cuidad...
Quería hablar conmigo, pero la verdad... No quería escuchar sus mentiras,
estaba cansada de escuchar esa voz perturbadora,
estaba cansada de que me mire de esa manera tan...irónica.
Estaba cansada de ser engañada.
¿Qué le iba a explicar?
¿Qué derecho iba a tener de pedirme explicaciones?
Pero claro, se creía mi dueño, se creí único.
Y nunca lo fue...
Los verdaderos amores, son aquellos que llenan el alma, aquellos que sin pronunciar palabra alguna...
Se dicen lo mucho que se aman... ¿Será eso?