Balanceo todo mi cuerpo en busca del punto justo para cerrar los ojos y perderme en mi mundo.
Hace días que mi pensamiento se pierde en su nombre, escondido entre la desesperación de un llanto, y la lujuria de su cuerpo.
Vi su rostro dibujándose en mis sueños, traté de buscar una escapatoria a esta incertidumbre, y hasta en mi maldito sueño me engaña...
Hace mucho tiempo que lo conozco... Hace tiempo que hablamos, precisamente nos llevamos 10 años, su rostro bien definido por sus 32 años, muestra la dureza que me encanta.
Sus ojos tienen un cierto encanto que me atrapó desde que lo conocí... "Exactamente dos semanas desde que nos conocimos..."
Su cuerpo tan bien marcado; su espalda tan perfecta. Y su intimidante forma de hablarme.
Me propone sin previo aviso que nos vayamos a vivir juntos, y sin que pueda decir nada. Ya había transcurrido...
No sé si lo amo, o lo quiero. Porque existe una gran diferencia entre sentir un cierto cariño por él, peor si no lo amo.
Estoy perdiendo el tiempo.
Cada tarde me siento en esta computadora a hacer una breve reseña de lo que siento en los días que no está. (Quizás pasan 3 días y recién lo veo), porque así es su trabajo. No sé si mañana va a estar con vida, porque continuamente pone en peligro su vida, y no sé si cada vez que suena el teléfono es para darme alguna mala noticia.
Siendo policia, cada día cuenta.
Y las pocas veces que nos vemos, directamente duerme, y yo tapo mi tiempo con mi trabajo. Es hasta rutinario, y no sé si está conmigo acá en otro país para no sentirse tan solo... O pretende que me quede a su lado para siempre.
Dos días después:
Llego a mi departamento, y noto que nuestra habitación estaba más desordenada de lo común y él rápidamente esconde algo.
Lo corro de mi camino y busco lo que estaba escondiendo.
Precisamente era lo que me imaginaba, ropa interior que no era mia, ropa que no era mia. Y sin decir ni una sola palabra, tiré toda su ropa al pasillo del departamento. No dijo ni una sola palabra, o quizás no las escuché...
De repente me despierto de lo que parecía una realidad tan cruda como un sentimiento sin corazón.
Quizás era una realidad no muy lejana...
Cuánto más tiempo se sueña, más son las posibilidades de perder...
