18 abr. 2010

Agustín y Marina. Parte II


 Imagen: by_alexkatana
Después de que terminamos nuestros helados, me preguntó tiernamente...
¿Vamos a caminar? Es una linda noche. 
Vamos, está linda la noche para que estemos caminando tranquis...
Cruzamos la avenida, y caminamos a orillas del mar... 
- Ojitos lindos... ¿Vamos a caminar por la arena?
Que tierno, dale, bajemos.


Bajamos las escaleras, y empezamos a caminar hasta las orillas del mar.
Recuerdo ese día tan patente que me provoca dolor... Porque sé que ha pasado demasiado tiempo, tiempo suficiente y necesario para que se borren varias detalles de mi memoria, aunque no lo quiera.
Me provoca dolor, con el simple hecho de sentir que pudo haber sido algo realmente bonito. Y luego me quedó esa incertidrumbre de sí... Lo volvería a ver, de ... si alguna vez volvería a escuchar su voz,
si lo volvería a ver caminar hacia mi, con esa sonrisa en la cara. Pero borré esos pensamientos de mi mente. Y lo miré fijamente para no olvidar su rostro. Y en ese preciso momento. Me preguntó...


- ¿Te puedo tomar de la mano? Preguntó Agustín...
Si. 
Sentí sus manos frías, y las apreté fuertemente. 
Creo que fue el paseo más tierno que he hecho con alguien que sigue sifgnificando algo tan importante y lindo en mi vida. 
Nos sentamos en la escollera frente al mar, las olas pegaban a un metro de nosotros dos. 
La vista era espléndida.
Luna llena, el sonido del mar, las estrellas iluminaban la infinidad del mar. Y el sonido de su respiración en mis oídos...
Varios miunutos después corrió mi cara tiernamente y me besó como nunca lo había hecho.


El tiempo se fue agotando, y sus dos semanas se terminaron...
A mi no me gustan las despedidas, prefiero guardar bonitos recuerdos, que verlo partir. 
No hablamos del tema, preferimos disfrutar del silencio, y disfrutar cada segundo como si fuera el último.
Aquel día fue el último día que mis ojos lo vieron...
Quizás, algún día, no muy lejano. Cumpla su promesa...





Aveces cuándo siento que mi celular suena, y veo que es él. Que me manda otro mensaje, todavía creo que está aca a unas cuántas cuadras de diferencia, pero cuándo me dice que me extraña, que quisiera estar conmigo. 

La realidad golpea la puerta una vez más... 

5 comentarios:

  1. nunca es tarde para apagar el celular, y comenzar a caminar. caer de sorpresa, pasar a saludar.
    en respuesta a tu pregunta, y deseando seguir siendo sandocan, Alex.
    Un saludo en la lejania.

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  2. Que triste...
    Es como que pude imaginarte en ese momento y me dio algo de tristeza.
    Existe eso de que es mejor haberlo vivido aunque fuera breve a no haberlo conocido nunca...
    Pero...
    Tambien eso te deja tantas sensaciones injustas...
    Porque si era tan perfecto tuvo que terminarse...

    Besos amiga!

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  3. la historias de estos dos me da escalofríos, es tan bonita y triste T_T

    ¡Un beso!

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  4. El amor sugiere esa necesidad de amplitud, de inmensidad ante los límites al punto de romperlos. No existen tiempo, ni días, ni distancias, simplemente sensaciones, que se aferran a nuestro perecer si oportunidad de barrerlas hasta tanto ellas mismas lo decidan. Es simplemente una propuesta de juego divino y trágico en el cual nosotros somos simplemente espectadores privilegiados. Bello el escrito.

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