27 may. 2009

La muñequita de trapo sin vida.

Esta historia comenzó hace cinco años aproximandamente,
no era más que una persona dentro de un círculo al que no pertenecía.
Me pasaba las noches enteras llorando,
y preguntandome si la muñequita de trapo sin vida... tendría la valentía de respirar por primera vez,
de sentir su cuerpo constantemente armónico.
Mis pasos comenzaron a sentir una razón por la cuál empezar a vivir.
Yo creí que nadie sería capaz de lastimarme, creí que nunca me dejarías, pero..
todo surgió tán rápido que el tiempo no me dejó reaccionar, y cuando todo sucedió yo no sabía que hacer.
Con el tiempo mi agonía se hacía cada vez más fuerte, y nadie ni nada lograba borrarlo de mi alma.
La oscuridad se había apoderado de mí,
parecía un ángel triste, sin ganas de vivir.
Continuamente mis lágrimas penetraban mi piel, sentía el sufrimiento de mi alma marchita.
Los años pasaron tan lentos como las agujas del reloj,
todos me miraban y nadie se atrevía a senterse a mi lado.
Todos notaban mi dolor, pero cuando mis palabras querían surgir y mi voz lo callaba.
Mi piel llevaba las marcas del padecimiento causado por las palabras, por acciones, por el odio, aceptando que la soledad, era mi única compañera, de tristezas y alegrías.
Fueron años desbastadores, suponiendo que los acontecimientos era lo que me había tocado...
Traté de comprender que nada de lo que ha ocurrido por años... nadie lo borrará,
si yo misma no hago nada por mí...
Busqué algo que me devuelva de un suspiro el alma a mi cuerpo..

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