21 jul. 2010

Diario de una pasión...



Querido Noah:


Escribo estas líneas a la luz de las velas, mientras tú duermes en la habitación que hemos compartido desde el día de nuestra boda. Aunque no alcanzo a oír tu respiración, sé que estás ahí, y que pronto me acostaré a tu lado, como siempre. Sentiré tu calor, el bendito consuelo de tu proximidad, y tu respiración me guiará lentamente hasta el lugar donde sueño contigo, con lo maravilloso que eres.
La llama de la vela me recuerda a un fuego del pasado, que contemplé vestida con tu camisa y tus vaqueros. Entonces ya sabía que estaríamos juntos para siempre, aunque al día siguiente titubeara. Un poeta sureño me había capturado, robándome el corazón, y en lo más profundo de mi ser, supe que siempre había sido tuya. ¿Quién era yo para cuestionar un amor que cabalgaba sobre las estrellas fugaces y rugía como las olas del mar? Así era entonces, y así es ahora.
Recuerdo que al día siguiente, el día de la visita de mi madre, volví contigo. Estaba asusta­da, como nunca en mi vida, porque temía que no me perdonaras que te hubiera dejado. Cuando bajé del coche, temblaba, pero tú sonreiste y me tendiste los brazos, ahuyentando todos mis te­mores. "¿Quieres un café?", dijiste simplemente. Y nunca volviste a sacar el tema. Ni una sola vez en todos los años que hemos vivido juntos.
Tampoco protestabas cuando, en los días siguientes, salía a caminar sola. Y si regresaba con lágrimas en los ojos, siempre sabías cuándo debías abrazarme y cuándo dejarme sola. No sé cómo lo sabías, pero lo hacías, y con ello me facilitaste las cosas. Más adelante, cuando fui­mos a la pequeña capilla e intercambiamos ani­llos y votos, te miré a los ojos y comprendí que había tomado la decisión correcta. Más aún, comprendí que era una tonta por haber dudado. Desde entonces, no me he arrepentido ni una sola vez.
Nuestra convivencia ha sido maravillosa, y ahora pienso mucho en ella. A veces cierro los ojos y te veo con hebras de plata en la cabeza, sentado en el porche, tocando la guitarra, rodea­do de niños que juegan y baten palmas al ritmo de la música que has creado. Tu ropa está sucia después de una jornada de trabajo, y estás ago­tado, pero aunque te sugiero que descanses un poco, sonríes y dices: "Es lo que estoy haciendo ". Tu amor por los niños me parece sensual y apa­sionante. "Eres mejor padre de lo que crees", te digo más tarde, cuando los niños duermen. Poco después, nos desnudamos, nos besamos y esta­mos a punto de perder la cabeza antes de meter­nos entre las sábanas de franela.
Te quiero por muchas razones, pero sobre todo por tus pasiones, que siempre han sido las cosas más maravillosas de la vida. El amor, la poesía, la paternidad, la amistad, la belleza y la naturaleza. Y me alegro de que hayas incul­cado esos sentimientos a nuestros hijos, porque sin lugar a dudas enriquecerán sus vidas. Siem­pre hablan de cuánto significas para ellos, y entonces me siento la mujer más afortunada del mundo.
También a mí me has enseñado muchas cosas, me has inspirado, y nunca sabrás cuánto significó para mí que me animaras a pintar. Ahora mis obras están en museos y colecciones privadas de todo el mundo, y aunque muchas veces me he sentido cansada o aturdida por exposiciones y críticos, tú siempre me alentabas con palabras amables.
Comprendiste que necesitaba un estudio, un espacio propio, y no te preocupabas por las man­chas de pintura en mi ropa, en mi pelo o incluso en los muebles. Sé que no fue fácil. Sólo un hombre de verdad puede soportar algo así. Y tú lo eres. Lo has sido durante cuarenta y cinco maravillosos años.
Además de mi amante, eres mi mejor amigo, y no sabría decir qué faceta de ti me gusta más. Adoro las dos, como he adorado nuestra vida en común. Tú tienes algo, Noah, algo maravilloso y poderoso. Cuando te miro veo bondad, lo mismo que todo el mundo ve en ti. Bondad. Eres el hombre más indulgente y sereno que he conoci­do. Dios está contigo. Tiene que estarlo, porque eres lo más parecido a un ángel que he visto en mi vida.
Sé que me tomaste por loca cuando te pedí que escribieras nuestra historia antes de marcharnos de casa, pero tengo mis razones, y agra­dezco tu paciencia. Y aunque nunca respondía tus preguntas, creo que ya es hora de que sepas la verdad.
Hemos tenido una vida que la mayoría de las parejas no conocerá nunca, y sin embargo, cada vez que te miro, siento miedo porque sé que todo acabará muy pronto. Los dos conocemos el diag­nóstico de mi enfermedad y sabemos lo que significa. Te veo llorar, y me preocupo más por ti que por mí, porque sé que compartirás mis sufri­mientos. No encuentro palabras para expresar mi dolor.
Te quiero tanto, tan apasionadamente, que hallaré una forma de volver a ti a pesar de mi enfermedad. Te lo prometo. Y por eso te he pedido que escribieras nuestra historia. Cuando esté sola y perdida, léemela tal como se la contaste a nuestros hijosy sé que de algún modo comprenderé que habla de nosotros. En­tonces, quizá, sólo quizá, encontremos la mane­ra de estar juntos otra vez.
Por favor, no te enfades conmigo los días en que no te reconozca. Los dos sabemos que llega­rán. Piensa que te quiero, que siempre te querré, y que pase lo que pase, habré tenido la mejor vida posible. Una vida contigo.
Si has conservado esta carta y la relees, cree que lo que digo vale también ahora. Noah, dondequiera que estés y cuando quiera que leas esto, te quiero. Te quiero mientras escribo estas líneas, y te querré cuando las leas. Y lamentaré no poder decírtelo. Te quiero con toda el alma, marido mío. Eres, y has sido, lo que siempre he soñado.

Allie.

Fragmento de El cuaderno de Noah. 

17 comentarios:

  1. Adoro esa película... Me encanta... No puedo verla sin acabar llorando. Es preciosa.

    ResponderEliminar
  2. Que bonito...
    Sabes lo que siento por esa pelicula y lo mucho que me gusta.
    Me extraña que no hayas escrito vos...

    Un beso grande Mari1

    ResponderEliminar
  3. mm ah si, verdaderamente genial, me gusto.
    En fin ya nos estaremos viendo entre letras.
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Adoro esta película. Realmente es preciosa. Y es que este tema me toca demasiado de cerca y me pone triste :(

    ResponderEliminar
  5. Tengo esa película en mi lista de pelis para ver este verano, en mi tiempo libre. Si me gusta (aunque ya sé que no se puede comparar), creo que me apuntaré también el libro para irlo recogiendo y leyéndolo cuando pueda :)

    ResponderEliminar
  6. es muy bonita sí :) y por lo que leo, el libro aún es más emotivo que la película, jo, se me han saltado las lágrimas!! este trocito es precioso :)) gracias por enseñárnoslo :)) moitos biquiñossss :)))

    ResponderEliminar
  7. He leído el libro y he visto la peli y me quedo con el libro, aunque la peli también me pareció preciosa. Noah es un personaje increíble y este fragmento es realmente bueno.

    ¿Vas a poner más fragmentos de libros? Me encantaría leer más de otros libros que te hayan gustado :)

    Un besito color púrpura, bonita

    ResponderEliminar
  8. Sparks hace libros demasiado emotivos y este no podia ser menos!

    saluddos;

    ResponderEliminar
  9. Uno de los mejores libros, y de las mejores peliculas!!! me encanto la entrada, la lei entera y con mucha nostalgia... que lindas palabras para expresar un amor.
    besos!

    ResponderEliminar
  10. Sniff, solo por este texto leere el libro...aunque ya he visto la pelicula como 50 veces ;P
    Un besote.
    Aii mi corazoncito...

    ResponderEliminar
  11. como me gusta esa pelicula la puta madre, me hace llorar u.u

    ResponderEliminar
  12. A QUÉ DESALMADO NO LE PUEDE LLEGAR A GUSTAR ESA PELÍCULA? ES LO MÁS TIERNO QUE VÍ EN MI VIDA.

    UN BESO MARINA, TE ESPERO SIEMPRE EN MI BLOG!

    http://malatendida.blogspot.com :)

    ResponderEliminar
  13. Es una película muy bella y al parecer, el libro del cual está inspirada también.
    Besos.

    ResponderEliminar
  14. que hermoso libro :B que hermosas palabras
    llore simplemente cuando lei y vi la pelicula xDD
    genial
    saludos!

    ResponderEliminar
  15. oooo como llore con esta peliculaaa preciosaa historia

    ResponderEliminar
  16. ¡Está hermosa! El Diario de una Pasión es una de las cosas bien hechas, una película bien narrada con los sentimientos bien expuestos y una de esas experiencias cinematográficas que van pasando de boca a boca sin parar porque se quedan en el recuerdo como algo bello y hermoso. Puede que esté plagada de tópicos y lugares comunes, pero por alguna razón eso no molesta. Además no me van a negar que Rachel McAdams es hermosa a la par de Ryan Gosling, el hombre más hermoso del mundo. ¡Ay a mí me encantó!

    ResponderEliminar